Hablar de mínimos vitales es querer vivir bien con otros, más que la buena vida solo de algunos. Es acordar cosas sencillas. Por ejemplo: qué servicio necesitas recibir. Que trabajo necesites se te entregue. Qué cosa puede mejorar tu calidad de vida y te puede ayudar a vivir bien con los tuyos. Pero por otra parte, también con otros. Por tanto: acordar con otra persona, cuántas veces al mes necesitas ese servicio y por cuánto tiempo. Sobre la calidad y la oportunidad de dicho trabajo. Y sobre el costo de recibir dicho trabajo y servicio, el que estás dispuesto a pagar poque se hagan cosas buenas y que esas cosas se hagan bien. De buenas maneras. Es pensar más allá del individuo. Y pensar en nosotros.
Un camino de mil millas se inicia con un solo paso.
Identificar el proyecto es querer tener un hijo. Pero un hijo no se puede educar solo. Se requiere además de padres responsables, toda una familia, amigos, todo un conjunto de seres queridos que rodee una idea. Que la pula. Que la mejore. Que la haga gatear, caminar y que le de motivos para correr. Sin un líder, sin una líder no hay proyecto.
Diseñar un proyecto de mínimos vitales es hablar en familia, estableciendo acuerdos de como van a ser las cosas. Los grandes acuerdos. Las intuiciones. Las claves de éxitos. La advertencia de caminos inviables. Es acordar en la razón y en compañia, como construir un sueño imposible.
Buscar el equilibrio es profundizar la intuición de por qué la vida sembrada no es una flor de un día aislada, sino un jardín que sorprende. No un árbol que da sombra espléndida, sino un bosque que inspira. Es crecer. Pero un roble no es alto el primer año. Ni es fuerte el segundo. Ningún árbol, ningún bosque, puede ser abandonado a los depredadores. Debe haber agua y zanjas. Rocas. Fauna. Diversidad.
Sostener en el tiempo es recordar al poeta Rilke: Quién habla de victorias? Sobreponerse es todo. Es recomenzar. Es aprender de los errores. Es compartir las victorias. Es perseverar. Resistir los vientos adversos. Insistir en lo bueno. Persistir en que el bosque creza: a su tiempo. Con cada acción de cuidado.
Hacer seguimiento. Evaluar. Retroalimentar. Entender por qué hay frutos. Entender por qué faltan resultados. Analizar. Sintetizar. Innovar. Dejar perder. Abonar. Cultivar. Hacer crecer.